sábado, 1 de junio de 2013

La Palabra de Dios, la Biblia.


Recuerda :

¡ Así es ! Dios es bueno y misericordioso, Él apuesta en cada uno de nosotros, por eso no debemos bajar los brazos y cuando nos equivocamos tenemos que arrepentirnos sinceramente y debemos buscar Su perdón para que Él continúe enseñándonos. Pídámosle que nos fortalezca ante esas pruebas.

Hablar con Dios nos lleva a solucionar situaciones.


Orar, eso es lo que necesitás.

Sencillamente orar es hablar con Dios, y si nunca lo has hecho te aconsejo imaginar que estás frente a Él, como si estuvieses sentado/a en una silla contándole tu situación, tus vivencias, sentimientos, preocupación, dudas, etc.
Comenzarás así, como en lo natural, pero con el tiempo experimentarás lo sobrenatural.
Descubrirás que tú como persona le hablas a alguien que existe, vive y es Real, que verdaderamente te escucha y actúa a tu favor. Pero te sorprenderás -sobre todo- con Su enorme fidelidad.

Cuando te des cuenta de tu error, arrepiéntete. Te sentirás mejor y Dios actuará.


La suerte no existe. ¡ Dios, sí !


Le será muy difícil a tu prueba mantenerse firme ante ti porque ...

Y así, a toda prueba le llega su ¡ fin ! porque Él está con nosotros y TODO lo sabe. Espera en Dios.
Glorias al Altísimo.